Trabajo para mujeres: mitos y verdades de sus oportunidades laborales

Los empleos para mujeres han transformado la sociedad, así lo revelan recientes informes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que indican que el trabajo para mujeres hace crecer la economía de los países.

Sin embargo, pese a que está demostrado que el trabajo femenino tiene un impacto positivo en la economía de los países, las luchas para lograr esta «igualdad laboral» han sido muy fuertes y aun hay muchos retos por delante.

Históricamente han existido estructuras rígidas exclusivamente masculinas, que dificultan la inserción laboral plena de las mujeres en el campo de trabajo; dado que antes existía una división sexual del trabajo: los hombres trabajaban para reproducir la vida familiar y las mujeres se dedicaban a las labores domésticas.

Pero durante los últimos 200 años, las luchas femeninas han calado hondo en la sociedad y han servido para flexibilizar estas estructuras desde el campo legislativo y el poder estatal y lograr igualdad de género en muchos aspectos.

 

Trabajo para mujeres: una lucha

En el pasado las mujeres estaban limitadas en las oportunidades laborales siendo relegadas únicamente al ejercicio de trabajos domésticos: cuidado de los hijos, mantenimiento del hogar.

Con el pasar del tiempo y la evolución de la sociedad las mujeres han emprendido luchas para lograr su incorporación en la economía y lo han logrado, pero el problema ha ido cambiando.

Ahora no se trata de su incorporación en las economías, que ya han conseguido, sino de una lucha por la igualdad en oportunidades laborales, pues, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “En América Latina y el Caribe hay unas 117 millones de mujeres que forman parte de la fuerza de trabajo, resultado de un “fenómeno imparable” de aumento persistente en las tasas de participación en un mercado laboral en el cual, sin embargo, aún estamos muy lejos del objetivo de la igualdad de género”,

Esto nos dice que aún existen brechas importantes entre los espacios de realización laboral para mujeres y los espacios de realización laboral para hombres.

Por ejemplo, está demostrado que las mujeres, en mayor porcentaje que los hombres, tienen trabajos más precarizados; asimismo, que ellas perciben ingresos inferiores a los de los hombres por trabajos iguales; también, que los empleos que involucran «instancias de poder» como direcciones o gerencias están, con una diferencia porcentual muy alta, ejercidas por hombres. Estos son los problemas que enfrentan las mujeres actualmente en el campo laboral.

La maternidad, el matrimonio y los empleos para mujeres

Por otra parte, el rol social que desempeña la mujer como madre y esposa, que además es muy valorado socialmente por considerarse pilar fundamental de la familia; limita la realización laboral femenina.

Muchas empresas prefieren contratar hombres para evitar los permisos legales por maternidad: pre y post-parto, lactancia, además del ausentismo laboral que producen las responsabilidades con los hijos, que por lo general recae sobre las mujeres, ya que son ellas quienes se encargan de llevar a los hijos al médico y de representarlos en la escuela y, en caso de ser madres solteras, todas estas circunstancias juntas.

Pero no nos engañemos, en algunos casos, la estructura cultural de las mujeres hace que se limiten a sí mismas en sus espacios de realización laboral por priorizar sus responsabilidades como madres y esposas.

Siendo ellas mismas quienes deciden no optar por posiciones de dirección o gerencia porque implican más tiempo de trabajo o mayor disponibilidad y esto les genera  ciertos problemas en la crianza de los hijos o en el matrimonio por ser poco convencional.

Las liberación femenina y el trabajo para mujeres

Desde los años sesenta las liberación femenina ha roto esquemas que las mantenían muy oprimidas en la sociedad. Como resultado de estas luchas las mujeres han sido reconocidas civilmente como iguales a los hombres: tienen los mismos  derechos que ellos.

Antes, por ejemplo, las mujeres no podían ejercer cualquier trabajo, no podían ejercer su derecho al voto, no tenían ingresos equiparables a los de los hombres, eran despedidas de sus empleos al quedar embarazadas,  asimismo eran vejadas moralmente cuando eran «madres solteras» o «divorciadas», y de ser casadas tenían problemas con sus esposos.

En la actualidad, las mujeres en la mayoría de los países tienen el mismo reconocimiento que los hombres y, de hecho, la ley las ampara para que desde su condición de madres los trabajos les permitan alguna flexibilidad relacionadas con las responsabilidades con sus hijos.

Además la posición masculina frente a la emancipación femenina también ha evolucionado. Ahora existen núcleos familiares en donde los hombres desempeñan roles domésticos sin ningún problema, comparten las responsabilidades con los hijos e incluso apoyan moralmente el éxito laboral de sus esposas.

Esto ha traído efectos muy positivos no solo a ellas, sino a la sociedad en general, pues está comprobado que las mujeres que son económicamente independientes sufren menos de violencia familiar y patrimonial, asimismo la economía familiar se ve beneficiada cuando ellas perciben ingresos, reduciendo la tensión masculina de proveer todo el dinero al hogar y además tiene un efecto positivo en el bienestar de los hijos.

Una sociedad igualitaria, en la que las mujeres puedan tener las mismas oportunidades laborales que los hombres es una mejor sociedad.

Trabajos para mujeres en la actualidad

Las revolución tecnológica y la apertura educativa y laboral a las mujeres ha surtido un efecto renovador en este sentido. Las mujeres tienen más posibilidades de ser independientes económicamente e inclusive de conseguir trabajos que sean absolutamente flexibles con su posición como madres.

Existen muchas oportunidades de ejercer trabajos remotamente desde la comodidad del hogar, trabajos bien remunerados y que permiten que las mujeres puedan dedicarse al cuidado de los hijos y a la vez generar ingresos que beneficien a la economía familiar.

Además, los avances en desarrollo organizacional y gerencia han dilucidado que efectivamente existen trabajos en los que las mujeres tienen un mejor rendimiento que los hombres: administración, trabajos de oficina,  ventas, mercadeo y atención al cliente, son algunos de las ramas en las que las mujeres más se destacan.

Si estás buscando empleos para mujeres, en hoytrabajas.com encuentras tanto presenciales como empleos flexibles para aprovechar tu potencial.

En resumen:

La lucha por la igualdad no ha logrado del todo su objetivo, pero hoy en día las mujeres tienen más posibilidades de encontrar trabajos y ser independientes económicamente e inclusive de conseguir empleos que sean absolutamente flexibles ya adaptables a su posición como trabajadoras, madres y esposas.

 

¡ENCUENTRA TRABAJO YA!